Meditación y mindfulness en el trabajo. ¿Moda o panacea?

Meditar es una práctica extendida entre los líderes empresariales. Steve Jobs, Oprah Winfrey, Jack Dorsey, David Lynch, Ruppert Murdoch… son algunos de los famosos empresarios que respaldan públicamente los beneficios de la meditación. De hecho, atribuyen gran parte de su éxito a esta práctica milenaria. Se han escrito muchos artículos como el de la “Harvard Business Review”, sobre la práctica de la meditación entre los empresarios. Entre otros beneficios, la práctica de la meditación ha demostrado reducir la ansiedad y aumentar nuestra creatividad. Estas consecuencias son tremendamente útiles a la hora de tomar decisiones bajo presión. Pero, ¿qué pasa con el resto de trabajados? En este artículo nos queremos centrar sobre el uso de la meditación y el mindfulness en el trabajo, en general.

Practicar mindfulness. Una práctica cada vez más extendida

Según una encuesta de Adecco Training, sólo un 5% de los trabajadores españoles practicaban mindfulness en 2016, pero, el 80% de los encuestados mostraban la intención de incorporación esta formación a su oferta. De hecho, según el Colegio Oficial de Psicólogos, más del 20% de las empresas ya utilizan el Mindfulness para aumentar su productividad.

Para aumentar la productividad

Muchas empresas utilizan el mindfulness como medio para aumentar la productividad. Se estima que desaprovechamos un 20% de nuestra jornada laboral. ¿Cómo ayuda el mindfulness o la atención plena en el aumento de la productividad? Entre otros factores, reduciendo la multitarea. La atención plena nos enseña a vivir el momento, sin estar pensando en el pasado o el futuro. La multitarea nos provoca pérdida de eficiencia cognitiva, por lo que aprender a ejecutar tareas en modo monotarea es imprescindible para aumentar la productividad y de paso, reducir el estrés.

Reducir el estrés

El MBSR es una técnica basada en el mindfulness, meditación y evidencias científicas. Las siglas MBSR significan Mindfulness Based Stress Reduction. Este método fue desarrollado en 1970 por el profesor Jon Kabat-Zinn en La Universidad de Massachusetts para precisamente tratar estrés, ansiedad, depresión y dolor en las personas. Por lo tanto, está demostrado que practicar meditación y mindfulness reducen el estrés. El mindfulness es una práctica continúa, por lo tanto, también funciona en el ámbito laboral.

Para mejorar la toma de decisiones, reducir conflictos, aumentar la satisfacción de los empleados…

Ya hemos citado los beneficios más populares de la meditación, pero, su aplicación concreta se puede utilizar para otros fines igualmente interesantes. La meditación es especialmente útil para la gestión emocional. Se utiliza para tomar distancia entre nosotros y nuestras emociones. Esta mejor gestión emocional, tiene utilidad en gran cantidad de ocasiones. Por ejemplo, en la toma de decisiones conjunta o en reuniones. Es habitual que en estas situaciones afloren conflictos y emociones difíciles de gestionar. Meditaciones, visualizaciones y técnicas concretas pueden ayudarnos a tomar distancia de nuestro ego y emociones, agilizando así la resolución de conflictos sin que nos afecten negativamente. En Ona, hemos diseñado una serie de cursos, aparte de nuestros cursos de mindfulness, para mejorar estos temas. También diseñamos cursos a medida de la las organizaciones.

Entonces… ¿moda o panacea?

En Ona, nos encanta ver cómo mejora la vida de quienes practican nuestros cursos. Evidentemente, la meditación no resuelve todos y cada uno de los males del planeta pero sí es una magnífica herramienta para mejorar una gran cantidad de situaciones. La vida sería mucho más sencilla si hubiésemos aprendido desde niños a conservar la conexión con nuestra esencia!

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